Hoy en día todos nos sentimos orgullosos del desarrollo tecnológico de nuestra moderna sociedad occidental y son muy pocos los que estén en total desacuerdo con los logros materiales alcanzados por el mismo y menos los que estén dispuestos a renunciar a algunos de ellos. Pero cada día son mas las voces que se alzan en una denuncia,aunque sea tímida, de lo que entienden como una agresión de algunos sectores de su vida personal y su entorno, por la tecnología que les proporciona tanta comodidad.

Por otra parte nuestra sociedad de consumo con su potente desarrollo industrial, ha ahogado ancestrales costumbres basadas en los ritmos que la naturaleza impone y que grandes civilizaciones y culturas del pasado estudiaron en un alarde de sabiduría y respeto a la misma, llegando a crear ciencias altamente desarrolladas en algunos casos, y que crecieron bajo su tutela. A su vez este lamentable ahogo, esta creando en la actualidad un olvido y cierto desprecio de costumbres que sin ser la clave de grandes conocimientos, si contenían cierta esencia de una sabia observación de la naturaleza. El resultado final de este olvido, es una lamentable prepotencia social institucionalizada, que expulsa con energía y habilidad todo aquello que no surja de sus foros oficiales.

Como decía anteriormente, solo con mirar al pasado y estudiar la historia de grandes culturas como la de China, Egipcia, Árabe, solo por nombrar tres de las muchas que a lo largo de la historia de la Humanidad han transitado a lo largo de los siglos y milenios dejando huellas de un valor incalculable, en múltiples disciplinas.

Considero de especial relevancia el caso de la Medicina Tradicional China, puesto que siendo lamentablemente, institucional y socialmente ignorada, es sin duda la carrera Universitaria estructurada como tal y reconocida por el Estado, mas antigua del mundo. Durante la dinastía Tang (618-907) considerada como una edad de oro China, en el 624 de nuestra era, se reconoció a los médicos chinos mediante exámenes sancionados por el Estado, como altos funcionarios del Imperio. Pero la constitución de la Medicina Tradicional China es mucho mas antigua, se pierde en la noche de los tiempos, siendo lo mas importante su estructuración científica que no deja lugar a románticas interpretaciones haciendo de ella una ciencia altamente desarrollada, muy compleja por muchas razones, pero a su vez, realmente práctica y eficaz, hecho que lleva demostrando día a día a lo largo de varios milenios.

Es evidente que hace 4.000 o 5.000 años, no existían analíticas, ni rayos X ni escaners, ni ninguno de los medios de los que la Medicina moderna Occidental cuenta hoy en día, por tanto su desarrollo se hizo en base a otros parámetros de exploración del enfermo. Parámetros observables, evidentes al ojo humano, pero sumamente sutiles y al mismo tiempo concretos, estos síntomas son relacionados con una enorme precisión, con las funciones de los órganos internos, que a su vez conoce con meridiana perfección, su mecanismo funcional y somático en condiciones normales y lo que puede sorprender mas, es el claro conocimiento de la evolución patológica de los órganos y sus enfermedades.

Sorprende sobre manera el hecho de que el Doctor Li Dong Yuan, (1180-1252), en el seno de una sociedad rural, escribiera un tratado completo, donde se expusieran meticulosamente enfermedades que en nuestros días, son el azote de la sociedad moderna y para las cuales la Medicina Occidental solo proporciona soluciones extremas o en el mejor de los casos tratamientos químicos que hacen empeorar, a la larga, la situación del paciente.

La Medicina Tradicional China, esta basada en un estudio detallado y exhaustivo de la naturaleza, sus leyes son las leyes de la naturaleza aplicadas al ser humano, de las que no se puede sustraer por mucho que su prepotencia mental, en ocasiones, pretenda. A lo largo de los siglos se fue enriqueciendo con la experiencia sobre una enorme población y un estudio sistemático y permanente donde la experiencia de los antiguos nunca  se dejaba en el olvido. Los nuevos descubrimientos siempre tuvieron el aval de la tradición, con una metodología escrupulosa. Filosofías como el Taoísmo (Tao Te King) y la filosofía de Confucio (Kong Zi),en el siglo IV a. de C. enriquecieron poderosamente esta medicina.

La Medicina Tradicional China tiene cuatro pilares fundamentales que están perfectamente diferenciados pero que a su vez son inseparables: La Fitoterapia (o terapia de las plantas chinas). La Acupuntura (o tratamiento mediante agujas en puntos definidos del cuerpo). La Dietoterapia (o terapia mediante los alimentos, a través de un conocimiento exhaustivo de los mismos y su actuación sobre el cuerpo humano), en este caso la cocina china conocida internacionalmente, por su variedad y riqueza, tiene su base estructural en la poderosa influencia de la Medicina Tradicional China, a través del tiempo y las instituciones Imperiales. El masaje y la manipulación de las articulaciones, que mediante técnicas ancestrales, así como ejercicios de Tai Chi, Chi Cun, etc., ayudan a un mantenimiento de la salud con gran eficacia preventiva.

En definitiva la Medicina Tradicional China se puede considerar con todos los honores, como una medicina ECOLÓGICA, puesto que las leyes de la Naturaleza, son sus leyes.

Javier Antolinez (Especialista en Acupuntura y Manopuntura Coreana)

 

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